Un halo de poesía parece envolver a la capital, gracias a la voz de escritores como Bécquer o Antonio Machado. Ambos se inspiraron en sus raíces señoriales para crear un universo de leyendas, misterios y caballeros templarios instalados a orillas del Duero.
Parque de la Alameda de Cervantes.

Más conocida por los sorianos como la Dehesa. Es un jardin situado en el centro de la ciudad y uno de los jardines mas antiguos de España y de Europa.
Este jardin cuenta con una gran pradera conocida como «el alto». Es la parte mas alta de este jardín y sta rodeado por un tupido pinarcillo. Aquí van los jovenes a disfrutar de esta verde pradera y pasar una buena tarde rodeado de amigos y naturaleza. Bajando por la Rosaleda está el famoso arbol de la musica donde antiguamente se celebraban los conciertos recitales y festivales y la Ermita de la Soledad, una pequeña ermita, casi minúscula, con el regusto aldeano de tantas ermitas de Castilla la Vieja.Hoy se titula de la Soledad de la Virgen, teniendo tradición de Humilladero en sus orígenes, y de éste procede el nombre del Cristo marfileño del siglo XVI que se encuentra en su interior, de gran tamaño, atribuido a Juan de Juni o persona próxima a él. La práctica totalidad de la fábrica de la ermita data del siglo XVI, siendo promotores de su construcción la entonces poderosa familia de los Condes de Gómara.

Este jardin cuenta con varios parques infantiles fuentes y espacios. Y un monumento a los autores de las Canciones Sanjuaneras. aqui se celebra el domindo de Calderas, día grande de las Fiestas, ha ido íntimamente ligado desde el origen de las mismas a la Alameda de Cervantes. El domingo siguiente al día de San Juan, las cuadrillas del común divididas en dieciséis barrios, cada cual con su santo titular acudían, una vez acabada la solemne misa en honor a Nuestra Señora la Virgen de la Blanca en su iglesia del Priorato de San Benito, a la Dehesa de San Andrés donde se tenían ya cocidos en calderas trozos de toro y otras viandas como pan y vino que se daban a todos los vecinos asistentes, a los pobres y a los forasteros.

San Saturio
La ermita se levanta sobre una gruta eremítica visigoda situada a orillas del Duero, en la denominada Ruta Machadiana. Acoge en su interior unas impresionantes pinturas al fresco que narran la vida de San Saturio, hijo de una noble familia del siglo V y que fue canonizado por entregar todos sus bienes a los más necesitados y retirarse luego a una vida de anacoreta. También acoge los restos y el sepulcro del santo soriano. Aqui se hace culto al patron de la ciudad, San Saturio.

Monasterio de San Juan de Duero
Se encuentra de camino al lugar donde discurre la leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer, El Monte de las Ánimas. Lo más llamativo es el impresionante claustro, que conserva las cuatro crujías, con una colección de estilos en su ejecución, de lo más sorprendente. Típico del románico son los arcos de medio punto, que descansan sobre parejas de columnas, que encontramos en el tramo situado al noroeste. Arcos de herradura apuntados, que se apoyan en haces de cuatro columnas, en el tramo noreste. En los tramos suroeste y sureste los arcos se encuentran entrecruzados, siendo la unión de ambos tramos, mediante un arco doble, también entrecruzado y sin columna. La iglesia es sencilla, de una sola nave y ábside semicircular, la nave se cierra con bóveda de cañón apuntado y el ábside con bóveda de horno. Destacan los dos templetes adosados al muro en el comienzo de la cabecera. Ver recreación.

Ademas de estos bellos lugares, recomiendo dar una vuelta por el casco antiguo de la ciudad y visitar iglesias como la de Santo Domingo o hacer una ruta siguiendo el Rio Duero
